jueves, 29 de diciembre de 2011

El zoo de las galaxias

La aficionada holandesa Hanny van Arkel descubrió este curioso objeto próximo a la galaxia IC 2497 cuando visitaba el zoo de galaxias.




Uno de los retos en astronomía es la correcta clasificación de las galaxias en distintos tipos. Existen dos formas básicas (espirales y elípticas), y a partir de ellas, muchos subtipos distintos. Desde la primera clasificación propuesta por Hubble, los astrónomos se han preguntado acerca de la relación entre ambos tipos de galaxias, ¿pueden unas transformarse en otras?. Para contestar a esta y otras preguntas, es necesario realizar análisis estadísticos de los tipos de galaxias existentes.



Con el avance de los telescopios y de la astrofotografía, los astrónomos se encuentran con cientos de miles de nuevas galaxias encima de la mesa. El antiguo método de clasificarlas a ojo de buen cubero ya no era viable. Por ello, se desarrollaron algoritmos matemáticos para clasificarlas automáticamente. Sin embargo, estos programas no funcionan bien, y no han podido superar la precisión de un humano en esta tarea. De hecho, podría ser un buen complemento para el Test de Voight-Kampff…en todo caso, los astrónomos se veían de nuevo forzados a estudiar miles de galaxias, una por una.


En el año 2007, después de unas cuantas pintas en un pub de Oxford, Chris Lintott y Kevin Schawinski tuvieron una excelente idea: pasarle el marrón a otros. Contaban con ello con la suerte de que en el mundo hay mucho friki dispuesto a asumir cualquier tarea por peregrina que sea, siempre que esté relacionada con la ciencia o la tecnología. En 2007 se lanzó la página




en la que cualquier aficionado a la astronomía puede colaborar en la clasificación de galaxias. Y la cosa funcionó: en pocas horas, los aficionados habían clasificado un millón de galaxias. En un año, cada una de ellas había sido clasificada 70 veces, logrando así una gran seguridad en los resultados (Sky and Telescope, noviembre 2011).


Afortunadamente, Shawinski y Lintott son unos tipos majetes, y decidieron reconocer el esfuerzo del público en su proyecto de investigación. Primero trataron de colar a 100.000 coautores en su artículo, pero lógicamente las editoriales les aconsejaron que cambiaran de cerveza. Se han tenido que limitar a publicar la lista en internet, pero aun así es un reconocimiento bonito.


Y toda esta movida, ¿sirvió para algo? Pues si, y los resultados permitieron a los investigadores avanzar en sus conocimientos, detectando, por ejemplo, un grupo de galaxias rebeldes que no se ajustaban al perfil tradicional imperial: elípticas viejunas con estrellas gigantes rojas, y espirales más jovencitas con gigantes azules. Los aficionados participantes detectaron de esta forma unas pequeñas galaxias, a las que bautizaron como “galaxias guisante”, pequeñas y verdes, antiguas y muy extrañas.


Una de las participantes, la holandesa Hanny van Arkel, al observar una imagen de la galaxia IC 2497, en la Constelación de Leo Minor, detectó una curiosa mancha azul, que no había sido identificada hasta entonces. Resultó ser una misteriosa nube gaseosa ionizada, de gran relevancia científica, que se está investigando activamente.

http://astrophysics.gsfc.nasa.gov/outreach/podcast/wordpress/index.php/2010/12/10/kojis-blog-hannys-voorwerp/




Para aquellos interesados en colaborar con la ciencia desde casa, existen otras opciones:





















lunes, 26 de diciembre de 2011

Jane Eyre

Soy admiradora de las hermanas Brönte. He leído “Jane Eyre”, de Charlotte, “Agnes Grey” y “La dama de Wildfell Hall”, de Anne, y sobre todo “Cumbres borrascosas”, de Emily, una obra maestra de la literatura universal, una de las novelas que siempre incluyo entre mis favoritas (junto con “Crimen y castigo” de Dostoievski”, “Cien años de soledad”, de García Márquez y “Los miserables”, de Víctor Hugo).

La historia de estas mujeres a quienes, por el hecho de serlo, les tocó vivir una época muy dura siempre me ha fascinado, por lo que también leí la biografía titulada “La vida de Charlotte Brönte” escrita en 1857 por Elizabeth Gaskell, amiga de la novelista. Criadas en Haworth, un pueblo de los páramos de Yorkshire, fueron educadas en el colegio de Clergy Daughters, en Cowan Bridge (colegio en el cual se inspiró Charlotte para describir el lóbrego e infame colegio Lowood que aparece en “Jane Eyre”), donde enfermaron de tuberculosis. Las dos hermanas mayores, Maria y Elizabeth, murieron en 1825, Emily en 1848, Anne en 1849. El 31 de marzo de 1855, Charlotte, estando embarazada, enfermó y murió de tuberculosis como sus hermanas. ¡Unas vidas tan cortas que maravillas nos legaron!.

Charlotte en “Jane Eyre” convirtió en heroína a una mujer poco agraciada físicamente, en apariencia adusta y seca, pero que, contra todo pronostico, se niega a verse a si misma como un ser gris e insustancial, con una vida triste. Muy al contrario, a lo largo de toda la novela queda palpable su ansía de vivir y experimentar, su amor por la vida, su conciencia clara de las limitaciones que como mujer tiene y su envidia de la condición masculina por ser dueña absoluta de su destino.

Ambientada en la época victoriana es una novela muy actual por su realismo, por su crítica de la situación subordinada de las mujeres y por su defensa de las cualidades del alma frente a las del cuerpo. Es una loa al verdadero amor al reconocimiento del alma gemela. Tiene una fuerza y una pasión que desborda cada palabra, cada página. Y esa esencia, tan difícil de transmitir, ha sabido captarla maravillosamente Cary Fukunaga en su película.

Es, con diferencia, la mejor adaptación que he visto de una novela de las hermanas Brönte (y he visto unas cuantas). Por poner un ejemplo, “Cumbres borrascosas” de Peter Kosmisnky, con Ralph Fiennes y Juliette Binoche, fue francamente decepcionante.

Realmente excepcionales las interpretaciones de Mia Wasikowska y de Michael Fassbender (cuya interpretación de Carl Jung en “Un método peligroso”, también me pareció fantástica). La perfecta ambientación y la música contribuyen a transmitir lo que Charlotte quería: La imaginación te hace libre, la pasión es arrolladora y no es privilegio exclusivo de nadie y la aventura de vivir es lo mejor que tenemos.

¡Recomiendo que vayan a verla, pero sobre todo, recomienda que lean las obras de las hermanas Brönte!.

lunes, 19 de diciembre de 2011

La vida en el espacio (La nueva ciencia de la astrobiología), de Lucas John Mix

He estado un buen rato pensando en cómo empezar esta entrada. Evidentemente me he enfrentado a la tentación de extenderme sobre las preguntas que los humanos nos hemos hecho a lo largo de toda la prehistoria e historia sobre nuestra propia existencia, y sobre lo que pasa allá arriba, si somos los únicos en el Universo, cómo serán los vecinos en caso de que no sea así, etc. Como este tipo de preguntas es común a toda la humanidad y a todos los tiempos, he resistido la tentación, y directamente pasaré a comentar y criticar el libro.

Se trata de un libro que posiblemente yo no habría comprado por iniciativa propia, a pesar de mi afición por la astronomía y que me motiva especialmente el tema de la vida extraterrestre (no hablo de OVNIs, que estoy completamente convencido de que nunca han venido por aquí, ni tan sólo de eso que llamamos inteligencia, sino de la vida en sí, aunque sea del tipo más elemental), y si lo que pasa en nuestro planeta es algo excepcional o por el contrario es muy común en nuestra galaxia y en el Universo en general. No lo habría comprado porque mis conocimientos de biología en general son bajos, y no digamos de biología molecular, o de metabolismo a un nivel más o menos de detalle desde el punto de vista bioquímico. Pero hete aquí que Juan, participante habitual de este blog, y amigo de todos los que escribimos en él, me lo regaló la última vez que nos vimos, y como yo soy muy atento con mis amigos, decidí leerlo. Y no me arrepiento para nada, sino todo lo contrario.

El libro, que está escrito por un biólogo que recientemente se ordenó sacerdote (aunque la creencia religiosa del autor no está invasivamente presente en el libro ni dirige su desarrollo) está estructurado en varios ejes fundamentales, que serían la caracterización de la vida, es decir, como identificamos que una entidad determinada está o no viva; el funcionamiento de la vida según la conocemos, con sus elementos fundamentales, el medio en que se desarrolla (agua), un elemento que sirva de tronco central a partir del cual se estructure toda la materia necesaria para la vida (carbono), y un modo de transmisión de energía (electrones), y las posibilidades de que se pueda dar vida con otros elementos constitutivos; un recorrido por los cuerpos de nuestro Sistema Solar y descripción de sus características en términos de su idoneidad o no como base para el desarrollo de la vida, y a partir de aquí tratar de extrapolar las condiciones que se deben dar ahí fuera para identificar los sistemas candidatos a albergar una biosfera; una historia de los períodos geológicos y su íntima relación con la evolución de la vida en la Tierra, y nuestra casi absoluta ignorancia sobre el momento en que de la no-vida surgió algo que aparentemente (sólo aparentemente) atenta contra la segunda ley de la termodinámica, como son las complicadísimas estructuras moleculares que dan lugar a lo que conocemos como organismos vivos. También se dedica un capítulo a la inteligencia, que es en cierto modo tan difícil de caracterizar como la vida en sí.

A mi me ha parecido un libro que vale la pena leer, pero para nada es una obra de divulgación de nivel básico. Las partes sobre la estructura de las moléculas que soportan la vida, el metabolismo, la taxonomía de las especies, en definitiva, las partes propiamente biológicas me han parecido de lectura tranquila y atenta, porque contienen mucha información en poco espacio, como el autor reconoce en algunos momentos. Tampoco son elementales las partes más relacionadas con la astronomía, la geología o la física, pero al coincidir más con mis aficiones, me han parecido más fáciles de leer.

En realidad no estamos hablando de un tratado sobre astrobiología como tal, más que nada porque hoy por hoy no sería posible. Esencialmente el autor nos habla con todo el detalle que sus 378 páginas permiten, de la vida en la Tierra, porque es la única que conocemos, y es el punto de partida para el estudio de lo que podemos esperar encontrarnos en otros -pocos- objetos del Sistema Solar candidatos a albergar o haber albergado algún tipo de vida simple, o lo que podamos encontrar en otros sistemas solares, que de momento tampoco es mucho, dado que el descubrimiento de exoplanetas está en una fase muy inicial. El texto abre múltiples vías de reflexión al lector sobre como condicionará nuestro conocimiento de la vida en la Tierra a la hora de identificar otros lugares en los que puedan desarrollarse otras formas de vida, y sobre todo abunda en el carácter multidisciplinar de la atrobiología como ciencia, que recoge fundamentalmente aspectos de la biología, la geología, la física y la química, que deben ser estudiados en conjunto.

En definitiva, aconsejo la lectura del libro, con la advertencia de que no será una obra de lectura ligera y divulgación fácil. Creo que ahora me voy a poner con la Historia del Tiempo de Hawking, que en su día dejé por complicada. Seguiremos informando.


Ni que decir tiene que al acabar el libro, aunque uno lamenta haber llegado al final, piensa en su autor y dice "Hasta luego, Lucasssss".

jueves, 8 de diciembre de 2011

El oeste más salvaje

Violencia, sexo, humor y salvajismo en general pueblan la estupenda serie "Deadwood"







Uno de mis mejores recuerdos de la infancia son las películas del oeste que veíamos los sábados después de comer, en aquella tele en blanco y negro, y después, en una estupenda ITT a todo color. El “western” estaba ya en plena decadencia, pero todavía se proyectaban numerosas películas de los 50 y 60. Resultaba muy entretenido ver a John Wayne dando cera a indios o a bandidos por igual. Aquellos valientes sheriffs, las peligrosas diligencias con sus ruedas girando al revés, las guapas y aguerridas mujeres, los colonos poniendo sus carromatos en apretadas formaciones defensivas, los hábiles pieles roja, los malvados forajidos entrando en los pueblos soltando tiros, las peleas en los salones con sillas volando y pianistas corriendo, los duelos al amanecer…


A pesar de la dureza que se intuía en toda aquella vida, quedaba siempre la sensación de libertad, realzada por la inmensidad del paisaje, y la seguridad que daba la puntería y el sentido de justicia de los buenos. Y cuando el Sheriff no andaba muy fino, el 7º de Caballería llegaba in extremis a solucionar los entuertos, con sus banderines blancos y rojos, las guerreras azules llenas de botones y los Winchester desenfundados.


Después de muchos años de decadencia del género, Clint Eastwood cambió su Magnum 44 por un revolver algo más clásico, y nos ofreció un inolvidable western “crepuscular”,Sin perdón. Desde entonces se han producido algunas películas en las que se ofrece una imagen más realista de la vida en el salvaje oeste. Pero la culminación de esta revisión del género es sin duda la interesante serie “Deadwood”, creada por David Milch, y producida por la excelente HBO. Cuenta con tres temporadas, emitidas de 2004 a 2006. Está ambientada en la década de 1870 en Deadwood, Dakota del Sur, justo antes y después de que este territorio fuera anexado a los EE.UU. Lo más interesante es que se basa en personajes reales, legendarios, como Seth Bullock, Al Swearengen, Wild Bill Hickok, Sol Star, Calamity Jane, Wyatt Earp, EB Farnum, Charlie Utter, y George Hearst.




La serie está ambientada en un pequeño pueblo, habitado por buscadores de oro. Las fuerzas vivas del lugar (los dueños de los salones y burdeles, el periodista, algunos comerciantes, y el médico), tratan de mantener cierta paz para lograr su homologación a los ya de por si bajos estándares de la civilización de la zona, y ser admitidos en la Unión. La crueldad y dureza de la historia se ve compensada por un curioso sentido del humor, sobre todo por parte del principal protagonista, Al Swearengen, interpretado por un magnífico Ian David McShane, que fue justamente premiado con un Globo de oro. Pocas veces se ha visto en pantalla un antihéroe de tanta categoría. Otro estupendo personaje es el doctor Cochran, que a pesar de su destreza y humanidad, se ve casi impotente enfrentándose a epidemias, tiroteos, accidentes y demás desastres derivados de un estilo de vida un tanto peligroso…


Deadwood cosechó buenas críticas, y ganó ocho premios Emmy. Por desgracia, la serie se interrumpió tras su tercera temporada, y ni siquiera se pudo concluir con alguna película. Al parecer, el problema fue su alto coste de producción.




Muy recomendable para los amantes del casi extinguido género del oeste.






martes, 6 de diciembre de 2011

Un método peligroso

Esta película tiene como trasfondo la relación personal y epistolar que Freud y Jung mantuvieron a lo largo de su vida, desde sus comienzos hasta la ruptura total de la misma debida a diferencias intelectuales irreconciliables. Ser capaces de seguir la historia sin que el hecho de no entender algunos de los diálogos (por resultar excesivamente técnicos para los no versados en el tema, que somos muchos) nos lleve por el camino del aburrimiento, exige intentar comprender el concepto clave: PSICOANALISIS.

El psicoanálisis, o estudio del alma, busca revelar el inconsciente de los individuos para encontrar en él la respuesta a sus traumas e inhibiciones. Precisamente es en el acotamiento del concepto INCONSCIENTE donde radican las diferencias entre Freud y Jung: Para el primero, el inconsciente existía gracias a la conciencia y únicamente contenía lo que ésta reprimía, es decir, solo restos o desechos de la actividad consciente, siempre relacionados con el sexo. Sin embargo Jung veía el inconsciente como una potente fuerza creativa, totalmente independiente y autónoma, con capacidad para expresarse y desarrollarse sin que las acciones conscientes la delimiten o condicionen. Defendía que el origen de muchos de los trastornos mentales estaba fuera del individuo, por lo que estudio las conexiones de los mismos con la religión, la sociología y la antropología.

David Cronenberg nos presenta una película en la que se aleja de la violencia física protagonista de sus dos anteriores filmes, “Una historia de violencia” y “Promesas del Este”, para, recurriendo una vez más a Viggo Mortensen, contarnos una historia a la que algunos acusan de mostrar escenas plagadas de una sexualidad brutal y enfermiza que, parece ser, resultan difícil de contemplar para las mentes pacatas que por desgracia tanto abundan.

La historia de Jung y Sabina, que tiene algo de “Síndrome de Estocolmo”, es la de una curación mental y una mutua admiración intelectual. Una terapia en la que médico y paciente se dejan arrastrar por el descubrimiento de una sexualidad sin ningún tipo de represión, algo que, al tiempo que los libera y los ayuda a conocerse mejor, acaba separándolos.

La película contrapone a la perfección la relación asexuada, pulcra y ordenada, tan burguesa, que mantiene con su esposa, con la relación desbordada, intensa y perturbadora que mantiene con Sabina. Tanto Keira Knightley como Michael Fassbender realizan una interpretación soberbia, y logran crear un clima de tensión sexual que traspasa la pantalla. No por breve menos intenso, destaca el papel de Vincent Cassel, impecable personificación del libertino.

Después de ver la película he indagado algo sobre los tres personajes principales y me entristeció saber que Sabina Spielrein, que se convirtió en una reputada psicoanalista, fue fusilada en 1941, junto a sus hijas y cientos de hebreos más, en su ciudad natal Rostov, por las fuerzas nazis que ocuparon la Rusia de Stalin.

domingo, 4 de diciembre de 2011

La Conspiración (Robert Redford, 2011)


Solemos decir que la inteligencia militar es a la inteligencia lo que la música militar es a la música. Extendamos la idea a la justicia y nos estaremos aproximando a La Conspiración, excelente película sobre el juicio a los presuntos asesinos de Abraham Lincoln, en el marco de los actos finales de la Guerra Civil estadounidense y en un entorno de desconfianza y odio mutuo entre bandos. La nación está destrozada material y emocionalmente y el Secretario de Defensa considera que la normalización pasa por una resolución rápida de la causa por el magnicidio. Un joven abogado asume la defensa de Mary Surratt, acusada de conspiración para el asesinato, y madre de un posible implicado ausente y comprobará que la justicia no necesariamente es el objetivo oficial. Ambos personajes cuentan con extraordinarias interpretaciones a cargo de James McAvoy como el abogado Frederick Aiken y sobre todo de Robin Wright como Mary Surratt. Si la dignidad tuviera cara y expresión, la suya sería una de las posibles.

A través de un episodio histórico bien conocido, la película es un magnífico viaje a través de las miserias colectivas humanas, la suciedad que puede esconderse debajo de la capa superficial de barniz de honorabilidad social, de la división fácil del mundo entre lo propio y lo extraño. De las razones de Estado como excusa que lo justifica todo. En definitiva, del miedo. Lo escalofriante es que gran cantidad de los factores principales del relato resultan de absoluta actualidad, un siglo y medio después.

Afortunadamente en estos tiempos de desesperanza y en los que la democracia misma y el Estado de Derecho están gravemente amenazados, resulta reconfortante que todavía exista gente como Robert Redford, dispuesta a recordarnos que el fin nunca justifica los medios, no importa lo excepcional que sea la situación. Y que la memoria histórica no debe ser enterrada, sino tenida muy presente.

Al salir de la película es conveniente contener las ganas de romper cosas. Mejor metalizarse antes de entrar.

viernes, 25 de noviembre de 2011

XV Edición de la Muestra de Cine Independiente y Fantastico de Toledo

Desde ayer jueves, dia 24 de noviembre, podemos disfrutar de la "XV Edición de la Muestra de Cine Independiente y Fantastico de Toledo", que durante ocho días traerá a la ciudad la proyección de 47 cortos, cuatro películas retrospectivas de los años 50, la obra de teatro 'Que no se entere la Madre Abadesa' y cuatro estrenos, protagonizados por las películas 'Black Death', 'Black Heaven', 'Skate Land' y el documental de ficción 'Buñuel y su orden de Toledo'.

Las actividades se llevarán a cabo en el Salón Cultural de Caja Castilla La Mancha, el centro cultural del Palacio de Benacazón y el local The Explorer's Club. Aquí os dejo el enlace a su página Web para que consulteis el programa http://www.lamuestra.tk/.

Os animo a ir porque yo el año pasado fui a varias de las proyecciones y difrute mucho.

jueves, 24 de noviembre de 2011

El astrónomo más "pringao" de la historia



Guillaume Le Gentil fue un astrónomo francés del Siglo XVIII, más conocido por su mala suerte que por sus aportaciones científicas (que no fueron pocas, por cierto).

Le Gentil nació en Coutances, el 12 de septiembre de 1725. Sus padres reunieron todos los nombre y apellidos que pudieron, para bautizarle como “Guillaume Joseph Hyacinthe Jean-Baptiste Le Gentil de la Galaisière”, nada menos. Le Gentil comenzó brillantemente su carrera astronómica, descubriendo algunos objetos Messier, como M 32, M 36 y M 38, y la maravillosa nebulosa M 8, e ingresó en la Academia Francesa de Ciencias.

Para 1761 estaba previsto un tránsito de Venus, fenómeno de gran importancia científica, especialmente en aquella época en la que todavía no se conocía con precisión el tamaño del sistema solar .

http://elfrikismoilustrado.blogspot.com/2011/07/una-cita-con-venus.html

(Perdón por la autoreferencia….)

Le Gentil zarpó de Francia el 26 de marzo de 1760, con el objetivo de observar el tránsito del año siguiente desde la costa este de India. Sin embargo, pronto descubriría que sus viajes no iban a ser precisamente de placer. El barco en el que navegaba se vió pronto infestado por ratas, y se declararon casos de peste a bordo. Con el miedo en el cuerpo, consigue llegar a la Isla Mauricio en julio de 1760. En marzo de 1761, se embarcó en la fragata la Sylphide con destino a la Costa de Coromandel, y más precisamente Pondichery, en la India. Al llegar a su destino, se enteran de que la guerra había estallado entre Francia e Inglaterra, y que por tanto era entonces peligroso intentar desembarcar en Pondichery, que estaba en manos inglesas. La fragata emprendío el retorno y el día del tránsito, el 6 de junio 1761, en plena mar, el día se presentó claro, pero las observaciones astronómicas no pudieron ser realizadas en forma precisa, por causa de los movimientos de la embarcación.

http://es.wikipedia.org/wiki/Guillaume_Le_Gentil

Sin embargo, Le Gentil se tomó un par de vasitos de Burdeos, se vino arriba y decidió permanecer en la India hasta el próximo tránsito. Total, sólo tenía que esperar 8 años más...
Después de haber pasado cierto tiempo cartografiando la costa este de Madagascar, Le Gentil recorrió el Océano Índico, y decidió observar el tránsito de 1769 desde Manila. Sin embargo, la zona se encontraba en guerra, y en vista de la poca hospitalidad recibida por parte de las autoridades españolas, partió de nuevo hacia Pondichery, zona francesa desde el Tratado de Paz de 1763. Llegó en marzo de 1768. Tuvo tiempo de sobra para construir un pequeño observatorio, instalar sus instrumentos, y esperar pacientemente. Esta vez iba a triunfar. Finalmente llegó el día señalado, 3 de junio de 1769. La emoción iba en aumento….las mañanas precedentes habían sido claras y despejadas…pero justo aquel día especial se presentó cubierto, y en consecuencia Le Gentil no pudo realizar observación alguna...putain!

Justo después del tránsito el cielo despejó de nuevo. Esta vez el golpe del destino fue brutal, ya que el tránsito siguiente no se produciría hasta ¡1874! Demasiado tiempo incluso para el paciente héroe.

Al cabo de unos días, sumido en una bien merecida depresión, escribió el infortunado astrónomo:"Por más de dos semanas quedé en un abatimiento singular y casi no tuvo el coraje de tomar la pluma para continuar mi diario, y varias veces se me cayó de las manos cuando llegó el momento de informar a Francia sobre la suerte de mis operaciones ...Este es el destino que a menudo espera a los astrónomos. Había viajado más de diez mil leguas; había cruzado una gran extensión de mar, exiliándome a mí mismo de mi tierra natal, sólo para ser espectador de una nube fatal que vino a situarse delante del sol en el momento preciso de mi observación, para alejar de mí los frutos de mis dolores y de mis fatigas. "

Sin embargo, no acabaron aquí los infortunios del pobre hombre. Lo peor estaba por venir. Afectado por una disentería, Le Gentil permaneció en la India durante nueve meses, postrado en la cama. Cuando finalmente reunió fuerzas para el viaje de vuelta, su barco se enfrentó a una tempestad que lo obligó a desembarcar en la Isla Reunión. A continuación, reservó pasaje de regreso a bordo de un buque de guerra español que quedó desarbolado durante un huracán en el Cabo de Buena Esperanza y fue arrojado al norte de las Azores antes de poder finalmente llegar al puerto de Cádiz. Le Gentil cruzó España, los Pirineos y puso al fin pie en suelo francés, después de once años, seis meses y trece días de ausencia.

Cuando llega a su casa, esperando una gran fiesta de bienvenida y unas botellitas de Moet Chandon, se entera de que había sido declarado muerto, y sus bienes repartidos entre sus herederos y acreedores. Además, ¡Ninguna de sus cartas a la Academia de Ciencias había conseguido llegar!. Por ello, su puesto de académico había sido concedido a otro científico. Para rematar la historia y que no le faltara detalle, su mujer se había casado con su mejor amigo…

http://www.lafactoriaecija.com/index.php?option=com_content&view=article&id=137:gentil&catid=61:cajon-del-sastre&Itemid=76

Cualquiera en su lugar habría puesto el cuello en la guillotina más próxima, pero afortunadamente destino decidió por fin dar tregua al desdichado astrónomo. Le Gentil se casó de nuevo, tuvo una niña, y vivió feliz durante 20 años, protegido por el Rey de Francia, que se apiadó de él. Eso si, el viaje más largo que hizo a partir de entonces fue un día que compró dos baguettes en la boulangierie de la esquina...

lunes, 21 de noviembre de 2011

Un dios salvaje

Un director al que admiras, dos actores a los que respetas, dos actrices que se cuentan entre tus predilectas, críticas excelentes … la combinación pinta bien pese a que el trailer de la película no ha logrado engancharte del todo.

Así que te plantas en el espacioso salón de un apartamento neoyorquino para asistir al encuentro de dos parejas que, con motivo de arreglar civilizadamente una discusión entre críos, se reúnen para dialogar, razonar, discutir, gritar sobre el tema.

Poco a poco te ves envuelto en una verborrea permanente, imparable, irritante, que te hace removerte incomoda en tu butaca. Estamos ante una carencia absoluta de acción, probablemente buscada, y se suceden escenas estáticas que no compensa la fluidez de los diálogos ya que aunque disfrutamos de algunas frases ingeniosas, que te hacen apenas sonreir, no es la tónica general y las ganas de escapar no las produce tanto el estar atrapados todo el tiempo en una sola habitación, sino el hecho de que los protagonistas no se callan nunca. ¡Difícil llevar algunas obras de teatro al cine!.

Recurrir al alcohol para que unos y otros se canten las verdades, a las vomitonas, al maltrato animal o al sonido incesante del móvil como un personaje más de la historia, no ayuda mucho la verdad. Si a lo anterior le añadimos que la supuesta crítica de las relaciones de pareja me parece bastante somera a la par que tópica, te das cuenta que tampoco se podía hacer mucho más con esos ingredientes. No es el director, es la obra.

No es una película mala, pero yo apenas le doy un CINCO raspado.

domingo, 13 de noviembre de 2011

"Memorias de la casa muerta"


“(…) Después vi a Sísifo, padeciendo también los más crueles tormentos, y con los dos brazos hacía rodar una enorme piedra; esforzándose con los dos brazos y con las manos, empujaba la piedra hacia lo alto de la montaña, pero cuando estaba a punto de alcanzar la cima, una fuerza superior la rechazaba hacia atrás: Entonces la piedra con todo su peso volvía a caer a la llanura. Entonces Sísifo comenzaba de nuevo a empujar la piedra con esfuerzo; el sudor corría de sus miembros, un vaho espeso subía de su cabeza.” ( “La Odisea”, Homero).

En 1764 el Marqués de Beccaria publico “De los delitos y las penas” (gran parte de cuyo contenido sigue teniendo vigencia en el Derecho penal contemporáneo) que dio origen al nacimiento de la llamada Escuela clásica en criminología, que alcanza su máxima expresión con Carrara y otros juristas en el S. XIX.

La Escuela clásica concibe al hombre como un ser libre y racional. El delincuente, como hombre libre y racional que es, sopesa las ventajas (placer) y los inconvenientes (dolor) que le va a proporcionar cometer un delito; cuando prevalecen las primeras frente a los segundos tiende a llevarlo a cabo. De ahí que destaque la importancia de las penas (dolor) para la prevención del delito. El fin de la pena es impedir que el reo ocasiones nuevos daños a sus conciudadanos, y evitar que otros cometan otros iguales.

De acuerdo con la Escuela clásica, las características más importantes que deben reunir las sanciones para prevenir eficazmente el delito son:

- Certeza: Las sanciones serán más eficaces cuanto más segura sea su imposición al infractor.

- Prontitud: Tendrán mayor efecto preventivo si se imponen con prontitud que si se imponen tras un lapso de tiempo.

- Severidad: Penas severas por su duración o por la intensidad del sufrimiento que provocan tenderán a ser más efectivas que las leves puesto que significan un dolor o perjuicio mayor. Pero nunca se debe olvidar que es fundamental que la sanción sea proporcional con el delito que castigan. No propone recurrir a sanciones crueles, sino, al contrario, es una reacción contra los abusos, denunciando su inutilidad y su injusticia.

En 1849 Fiódor Dostoievski fue condenado a ocho años de trabajos forzados en Siberia acusado de “crímenes contra la seguridad del Estado”. En 1862 publicó “Memorias de la casa muerta” donde relataba sus experiencias en presidio: “Nunca podría haber imaginado el horror y la tortura que fue para mí el no estar solo ni una vez, ni un solo instante, en los ocho años de mi condena.

Esta obra, al describir minuciosamente a cada preso, disecciona las diferencias entre los delitos, cuestiona la semejanza entre los castigos, y analiza como varia el comportamiento de un criminal cuando se ve privado de libertad.

Me sorprende la capacidad que demostró Dostoievski para entrever que el alma humana permanece invariable a lo largo del tiempo. ¡Tienes ante ti un tratado de política criminal escrito hace 149 años absolutamente actual!.

No se centra en las causas del delito, no trata de explicarlo. Lo acepta como hecho consumado y, como parte integrante de esa “casa muerta”, relata las formas en que la sociedad de la época responde al fenómeno delictivo, no a su prevención sino, sobre todo, a su control, en forma de penas o tratamiento de los delincuentes: “El derecho al castigo corporal, otorgado a una persona para ejercerlo sobre otras, es una de las lacras de la sociedad, así como uno de los medios más poderosos para exterminar en ella todo embrión, toda tentativa de desarrollar el espíritu cívico, y constituye la base más sólida para su descomposición absoluta e irreversible.”

Relatando la vida de los presos, su paso por el penal, la salida de los afortunados y, en muchas ocasiones, el regreso al mismo de la mayoría, realiza una perspicaz evaluación sobre si las medidas implementadas han sido realmente útiles en la prevención o si, por el contrario, han resultado contraproducentes: “Desde luego, los penales y el sistema de trabajos forzados no corrigen al criminal; solo le castigan, preservando a la sociedad de nuevos atentados de un delincuente contra su tranquilidad. En el criminal el presidio y los trabajos forzados más duros solo fomentan el odio, el ansia de placeres prohibidos y una terrible imprudencia. Estoy firmemente convencido de que el famoso sistema celular consigue solo resultados falsos, engañosos y superficiales. Exprime el jugo vital del hombre, le contrae el alma, la debilita e intimida, y después presenta una momia moralmente seca, un medio loco, como modelo de corrección y de arrepentimiento.”

Es un magnífico libro que recomiendo leer porque constituye un impresionante estudio sobre la psicología criminal, la capacidad de adaptación del hombre a las condiciones más extremas y un profundo y conmovedor análisis del alma humana: “El preso sabe que es un preso y sabe cuales su lugar ante la autoridad; pero ninguna marca, ni ningunos grilletes le harán olvidar que es una persona”.

Integral de Harry Bosch

Harry Bosch, bautizado así en homenaje misterioso pintor flamenco El Bosco.




Hace unos años, en el club de novela negra al que suelo asistir, me tocó proponer algún autor que no hubiéramos leído hasta entonces. Seleccioné la novela “City of bones” (ciudad de huesos), escrita por el americano Michael Connelly en 2002. Esta novela me sorprendió por la excelente descripción que realiza el autor del trabajo policial y forense, así como la ambientación en un moderno y desalmado Los Ángeles.



Una de las cosas que más me gustó fue su personaje principal, el atribulado, implacable, y a veces genial detective Harry Bosch. Este interés me llevó a leer sus demás novelas. Un “problema” que tengo es que cuando me gusta un detective, no tengo más remedio que leer todas sus novelas. Ya me había sucedido con los detectives Kurt Wallander (Mankell), Kostas Jaritos (Markaris), Charlie Parker (Connolly), Sivio Montalbano (Camilleri), Petra Delicado (Giménez Barlett) y Bosch no podía ser menos. He leído todas las aventuras de estos estupendos detectives, pero la serie más larga de novelas corresponde a Bosch, con lo cual me ha llevado más tiempo completar mi colección. Pero un buen friki no debe cesar hasta conseguir sus extraños objetivos en la vida…



Las novelas de Connelly no destacan por su nivel literario (correcto), pero consiguen enganchar con su mezcla de personajes bien descritos, y sobre todo, por sus ingeniosas tramas. Aunque muchas de sus historias tienen como telón de fondo temas como el terrorismo, la política, el narcotráfico, la corrupción, etc., el autor tiene el acierto de centrarse más en “microhistorias”, en el sentido de que son los comportamientos y decisiones de sus personajes los que dirigen la historia, y son ellos los que alcanzan el éxito o se estrellan en el difícil mundo de la gran ciudad. En este sentido, se diferencian de tramas más “conspiratorias” de otros escritores, como las de John Grisham.



La serie completa de novelas va dibujando cada vez mejor al detective, a través de sus éxitos y fracasos, y sobre todo, nos va desvelando su carácter marcado por una difícil infancia, que tendrá que ir descubriendo y superando en cada nueva aventura. Ex combatiente en Vietnam, duro y violento, el detective se siente llamado a una especie de cruzada moderna para resolver los casos más complicados. Su historia le lleva a sentir una especial compasión por las víctimas abandonadas por la justicia y olvidadas por el sistema.


Además de Bosch, una serie de interesantes personajes ha permitido al autor crear “spin off”, es decir, novelas paralelas que en determinados momentos contactan con la serie principal. Así por ejemplo, Michael Haller es un curtido abogado defensor, protagonista de cuatro novelas (The Lincon lawer, The Brass Veredic, The fith witness, y The reversal, esta última coprotagonizada por Bosch). O la estupenda agente del FBI, Rachel Walling, protagoniza The Scarecrow. Dos de sus novelas han sido llevadas al cine: Deuda de sangre (Clint Eastwood), y The Lincoln Lawer (El inocente).


La serie de Bosch consta de 17 novelas, de las cuales me falta por leer sólo la última, que acaba de ser publicada:


1.The Black Echo (El Eco Negro) (1992)
2. The Black Ice (El Hielo Negro) (1993)
3. The Concrete Blonde (La Rubia de Hormigón) (1994)
4. The Last Coyote (El Último Coyote) (1995)
5. Trunk Music (Pasaje al Paraiso)(1997)
6. Angels Flight (El Vuelo del Ángel) (1999)
7. A Darkness More Than Night (Más Oscuro Que la Noche) (2001), también aparece Terry McCaleb
8. City of Bones (Ciudad de Huesos) (2002)
9. Lost Light (Luz Perdida) (2003)
10. The Narrows (Cauces de Maldad) (2004)
11. The Closers (Último Recurso) (2005)
12. Echo Park (2006)
13. The Overlook (El Observatorio) (2006
14. The Brass Verdict (El Veredicto) (2008),
15. 9 Dragons (Nueve Dragones) (2009)
16. The Reversal (2010), también protagonizada por el abogado Michael Haller.
17. The Drop (2011)


Cubren un turbulento periodo en la ciudad de Los Ángeles, y el autor nos describe la influencia de los disturbios y los terremotos en la vida de la ciudad, en las técnicas policiales, los procedimientos legales…


Es recomendable leerlos en orden cronológico, ya que cada novela aporta alguna clave sobre la vida de Bosch, la aparición de algún personaje importante en novelas posteriores, etc.







domingo, 6 de noviembre de 2011

DAISY SISTERS


HENNING MANKEL

Después de haber leído casi todos los libros de Henning Mankel protagonizados por su detective Kurt Wallander y de haber visto la serie sueca de adaptación de sus novelas (en la que lo único destacable es la fotografía) y la no mejor adaptación inglesa, decidí descansar… hasta el punto de haberlo borrado por completo de la lista de autores a los que recurrir.

No obstante un compañero de trabajo puso en mi manos Daisy Sister, una de las novelas de Mankel ajenas al género policiaco . La novela arranca en 1941 durante la Segunda Guerra Mundial, con dos jóvenes adolescentes que después de haberse carteado durante largo tiempo deciden conocerse cerca de la frontera con Noruega. El viaje marcara sus vidas pero en especial la de Elna, a la que acompañaremos durante casi toda la novela. A través de ella conoceremos también a su hija Eivor y la lucha de ambas mujeres para acercarse a sus sueños.

En un discreto segundo plano y acompañando a los protagonistas, Mankel nos aproxima a la situación económica y social de Suecia en el trascurso de esos años, y nos encontramos con una Suecia que ahora nos parece difícil de imaginar.

Se trata de una novela de mujeres, escrita por un hombre pero que perfectamente podría haber firmado una mujer. Con ella me he “reconciliado con Mankel.

http://www.youtube.com/watch?v=ERL_5BhEVmo


miércoles, 2 de noviembre de 2011

El incierto futuro

Yo quiero una de estas para ver cómo acaba la liga este año...


Recientemente he vuelto a leer la clásica novela de ciencia ficción, “La máquina del tiempo”, de Herbert George Wells (1866-1946). Fue su primera novela, publicada en Londres en 1895. Su éxito notable permitió al autor dedicarse por completo a la escritura. Posteriormente, vendrían grandes obras como “El hombre invisible” y “La guerra de los mundos”. Hoy día está considerado uno de los grandes precursores de la ciencia ficción.

El “viajero del tiempo” es un excepcional científico, que logra desentrañar la cuarta dimensión, el tiempo, para poder moverse por ella con una máquina de diseño propio. La novela comienza en casa del científico. En una primera reunión con amigos, realiza una prueba con un pequeño modelo a escala, pero sus escépticos compañeros piensan que se trata de un hábil truco del viajero (al parecer, no era la primera vez que tomaba el pelo a sus amigos, el buen hombre). Sin embargo, a la segunda cena llega tarde y muy desmejorado. No es para menos: acaba de llegar de un terrible y desolador futuro.

Nuestro héroe visita primero el año 802.701, con la esperanza de encontrarse un mundo idílico en el que la humanidad haya resuelto sus problemas. La verdad es que les había dado suficiente tiempo para ello. Sin embargo, lo que se encuentra es un terrible planeta en el que la especie humana ha evolucionado en dos nuevas especies. Los Eloi, unos seres majetes y risueños, parece que no tienen ningún problema, y sólo se dedican a jugar y a comer fruta. Sin embargo, su miedo a la oscuridad ya le está dando pistas al viajero. Por la noche ascienden a la superficie los terribles y asquerosos Morlock, bichejos humanoides acostumbrados a la oscuridad, que después de haberse comido a topos, ratas y demás habitantes subterráneos, deciden cambiar de dieta y probar a papearse a los atontaos de los Eloi.

Los Morlock, aunque cabroncetes, son listos y tienden una trampa al viajero, de la que apenas puede huir, avanzando hacia un futuro más lejano aun. Millones de años más tarde, se encuentra con un mundo desolado, en el que el sol se ha detenido (la tierra ofrece la misma cara todo el tiempo por un fenómeno astronómico que es real); y sobre la superficie del mundo, sólo habitan ya plantas y cangrejos gigantes. A pesar de su terrible experiencia, el viajero decide darse otro paseo, ¿quizás esta vez por el pasado?. Provisto de una cámara, ya nunca sabremos que fue de él. Quién sabe, quizás reaparezca con su maravillosa máquina cualquier día de estos.

La novela resulta algo ingenua pero muy entretenida de leer, y plantea temas muy del Siglo XIX, que siguen estando de actualidad, especialmente la lucha de clases, en la que un grupo privilegiado somete a la gran mayoría a una vida miserable y degradada, lo que acaba desembocando en la decadencia de la humanidad, y en un horrible futuro. El autor pasó por una infancia bastante dura, con lo que conocía de primera mano la dura vida de la clase trabajadora en la época victoriana. Por otra parte, aunque la ciencia que expone es la propia de su época, el autor estaba claramente al día. La tierra acompasa su rotación con el sol, nuestra estrella se transforma en una especie de gigante roja (aunque más fría de lo que ahora creemos, y mucho antes de lo que la ciencia actual nos dice. En aquella época pensaban que la tierra acabaría helada, ahora cremos que terminará chamuscada, pero dentro de cientos de millones de años. Salvo que nos la fundamos antes, claro, o nos caiga encima un asteroide). La descripción del viaje a través del tiempo resulta bastante convicente, a la manera de las novelas clásicas de aventuras del Sg. XIX.

http://es.wikipedia.org/wiki/La_m%C3%A1quina_del_tiempo


La adaptación al cine más famosa la realizó George Pal en 1960. En definitiva, siempre es muy aconsejable releer a los clásicos. ¿Será posible alguna vez viajer en el tiempo? Parece difícil según las teorías actuales, pero de serlo, seguro que no será en una máquina tan elegante como la descrita por HG Wells.

martes, 1 de noviembre de 2011

Las aventuras de Tintin: El secreto del Unicornio (Steven Spielberg, 2011)


Una de las diferencias entre quienes se dedican a una disciplina artística de modo profesional y quienes no, es que aquéllos pueden expresar sus estados de ánimo, obsesiones, o incluso aficiones de toda la vida por la vía artística, y encima obtener un rendimiento de ello. Un escritor puede llenar cientos de páginas exorcizando demonios, un músico puede añadir música a sus confesiones, un pintor puede desafiar a críticos y observadores expresando a brochazos su sensación de soledad en medio de un mundo alienante y opresor, e incluso un escultor puede poner de manifiesto a martillazo limpio aquello que quiere comunicar. Y encima todos ellos pueden sacar sus dineritos de ello.

Del mismo modo, cuando un cineasta es un devoto de determinada creación, puede coger y rodar una película con ello, mientras que el resto de gente nos conformamos con comentar con los amigos aquella obra que tanto nos ha gustado desde siempre. Y eso sí, tenemos derecho a formarnos nuestras propias ideas e imágenes sobre como se representaría en una pantalla tal o cual obra. Así, cuando Peter Jackson rodó las tres partes de El Señor de los Anillos, su representación de los lugares donde transcurre la historia fue muy parecida a la que yo me había hecho al leer las novelas. Supongo que no fue nada exclusivo mío, y se debe más bien a lo exhaustivo que era Tolkien en sus descripciones. Mr Jackson hizo la trilogía que me habría gustado hacer a mi.

Pero cuando Jackson se pone con los presupuestos y la burocracia, y la dirección pasa a Spielberg, hay que pensar que éste, además de su maestría cinematográfica, va a poner mucho de su parte en la elaboración de la historia. Es decir, Spielberg no se limita a llevar al cine una aventura de Tintin, como todos los aficionados a la obra maestra del comic belga haríamos. No, él no adapta. Él elabora Tintin.

Me explico: cuando uno se entera de que se prepara una película sobre “El secreto del Unicornio”, piensa que estamos hablando de esa aventura, y en todo caso de “El tesoro de Rackham el Rojo”, que va a continuación y forma un conjunto con la primera. Pues nada de eso. Resulta que el viejo Spielberg coge una parte y la esencia argumental de la primera, introduce elementos de “El cangrejo de las pinzas de oro” y por supuesto de “El tesoro...”, nos presenta un Tintin que a ratos sugiere más a Indiana Jones, lo mezcla todo, se rodea como es habitual del mejor equipo humano y técnico posible, vuelve a recurrir al infalible John Williams para la banda sonora, y saca de su chistera una peli de aventuras enorme, de esas que uno piensa que merecerá un lugar en una historia del cine de animación, o de semianimación, como es el caso.

Aconsejo puntualidad, porque sólo los créditos del principio, que me atrevería a calificar de muy sesenteros, y con una música de clarinete (o saxo tenor, que uno no llega a tanto) muy dinámica, aportan más que muchas películas enteras. Los primeros minutos sirven para ubicarse, más que en la trama propiamente dicha, en el ambiente que se crea mediante la técnica de animación basada en tomar personajes reales y crearles capas virtuales para simular muñecos en 3D (sé que tiene un nombre pero no recuerdo cual). Yo he visto intencionadamente la versión en dos dimensiones, porque al contrario de la tendencia actual, pienso que en la mayoría de casos, el llevar unas gafas incómodas y pasarse la peli tratando de evitar ser agredido no aporta gran cosa por norma general. La técnica funciona, y muy bien, aunque tengo que decir, para decepción de una contribuidora asidua de este blog, que Daniel Craig apenas es reconocible en su doble papel de doble malo de la peli.

Es, aceptando que la historia parte casi más de la mente de Spielberg que la de Hergé, una película de aventuras exuberante, espectacular, de buen ritmo, y tremendamente divertida. Por supuesto, Spielberg no ha renunciado a homenajearse a si mismo, tanto por crear una especie de Tintín Jones, como al hacer que Haddock diga, masticando las palabras, "nadie-me quita-mi barco". ¿A qué os suena?


El final de la peli apunta claramente a una continuación. Evidentemente tendrá que basarse en "El tesoro de Rackham el Rojo". Me pregunto qué otras aventuras aparecerán mezcladas y cuánto pondrá Spielberg de su parte.

Información a padres y madres: aunque sea de animación no es una peli infantil, y mucho menos para menores de cinco años. ¡Rayos, truenos y centellas!

Llamp de llamp de rellamp!

lunes, 31 de octubre de 2011

"The help" ("Criadas y señoras")

La película narra, a través de palabras y miradas, las humillaciones que a diario se ven obligadas a soportar las sirvientas de color que trabajan para las grandes familias blancas del sur de EE.UU. Sin recurrir a la lágrima fácil, y no exenta de fina ironía, va desgranando el día a día de estas mujeres que bordean a diario la línea entre la sumisión absoluta y el orgullo inquebrantable.

Con el prendimiento de la llama que extendió la batalla por los derechos civiles de los negros en los años 60, como telón de fondo, cuenta, de manera divertida y muy emotiva, los mecanismos de defensa y lucha utilizados por estas mujeres que no pueden abandonar sus empleos pero que tampoco abandonan jamás su dignidad.

Viola Davis y Octavia Spencer representan de manera magistral las dos caras de una misma moneda: Son la imagen de la resistencia. Una desde sus silencios acusadores que no dejan indiferentes a nadie y la otra con su incontinencia verbal que le supone numerosos golpes que no la derrotan sino que la reafirman en su actitud beligerante.

¡Fantástica Jessica Chastain!. Tras su impresionante papel de mujer etérea, casi un ángel, en “El árbol de la vida” aquí se metamorfosea en una mujer terrenal y sensual que, con su inadaptación, remueve los cimientos de la comedida sociedad local, tan uniforme, llenándola de un aire fresco preludio de los cambios que se anuncian.

Esta película te hace recordar el respeto debido a cualquier tipo de trabajo y, sobre todo, a las personas que los realizan. ¡Me ha gustado mucho!

La primera de su clase

Una niña lista va a poner en apuros a más de uno...






Una de las características de un buen friki es que le gusta la ciencia ficción. Bueno, mejor dicho…un friki auténtico está enamorado de la ciencia ficción. Para él (es decir, para mi), la ciencia ficción es más real que la vida gris que nos rodea. Vivimos en un periodo de transición, en el que comenzamos a vislumbrar las maravillas del espacio, pero por desgracia, ya llegamos tarde para conocerlas. Seguramente, no tendremos ocasión de contemplar Júpiter desde un hotel en Ganímedes, y mucho menos, de cruzar la Galaxia a través del hiperespacio…

Sin embargo, es posible que si vivamos otras predicciones de la ciencia ficción, en la línea de la biomecánica y la robótica. Es un tema clásico y recurrente, que ha dado estupendos libros y películas, como “Yo robot”, de Asimov, llevado al cine sin respetar demasiado el original; o la estupenda y triste “Inteligencia Artificial”, de Steven Spielberg (2001), basada a su vez en un relato de Brian Aldiss.

http://www.filmaffinity.com/es/film178002.html


Precisamente en esta película se inspira parcialmente la interesante película española “Eva”. En un futuro próximo, los robots están integrados en la vida cotidiana. Un genio, experto en robótica, quiere ir un paso más allá, y desarrollar un robot original y muy especial…y en el camino se encontrará con alguna que otra sorpresa.

http://peliculas.labutaca.net/eva

La película, sin ser especialmente original, enlaza muy bien elementos ya vistos previamente (tiene un toque del romanticismo de “Beautiful girls”, del humor de “Wall E”, de la tristeza de “AI”, algo del inquietante ambiente de "Déjame entrar", la reflexión sobre la condición humana y el progreso de "Gattaca", y la inevitable influencia de “Blade runner”). Varios elementos se suman para conseguir un resultado final muy convincente: preciosos exteriores rodados en Suiza, Praga y Moscú; buenas interpretaciones, de Daniel Brühl, Marta Atura, un entrañable Lluís Homar, y especialmente, la fantástica niña Claudia Vega; un buen guión, que resulta bastante creíble, una duración correcta para la historia contada, que dosifica adecuadamente el misterio y la tensión. Es una obra de gran mérito, teniendo en cuenta además que es la primera película que dirige Kike Maíllo, profesor de la ESCAC de Barcelona. Se beneficia también de ser una coproducción, aunque fundamentalmente española, tiene también participación francesa.

La película está cosechando buenas críticas, bien merecidas.

http://www.filmaffinity.com/es/film381767.html


En definitiva, una película muy recomendable para los amantes de la ciencia ficción, pero que gustará a un público mucho más amplio, ya que reflexionar sobre la inteligencia emocional de los robots es hacerlo sobre nosotros mismos…





domingo, 23 de octubre de 2011

¿El Rey de los Frikis?

Un buen candidato a Rey de los Frikis: Hadji Ali actuando en la no menos friki película "Politiquerías", de Laurel y Hardy (El gordo y el flaco).

En el variado e interesante mundo friki habitan diversos especímenes. El título de rey de los frikis no existe, y sin duda la competencia por ostentarlo sería dura. Posiblemente, uno de los mejores candidatos, si no el mejor, es el llamado “regurgitador profesional”.

Según wikipedia, este peculiar personaje es un comediante cuya especialidad consiste en tragar y regurgitar objetos inusuales, como bombillas, bolas de billar, keroseno…o ¡animales vivos!

http://en.wikipedia.org/wiki/Professional_regurgitator

Uno de los regurgitadores más conocidos es Stevie Starr. Este pavo asegura haberse tragado un cubo de Rubik y haberlo devuelto resuelto, nada menos….si hay algo más friki que esto, que baje San Darth Vader y lo vea…A este buen hombre de vez en cuando también le da por tragar monedas, clavos, pececitos…en fin, nada demasiado recomendado por los expertos en dieta sana.

Aquí tenemos al amigo Steve en una actuación estelar. En ella, le pide el anillo de compromiso a una rubia, y se lo traga…¿qué pensará el novio de toda esta promiscuidad digestiva?

http://www.youtube.com/watch?v=ethCJ4bfJkg

Por extraordinario que pueda parecer, Starr es el más reciente en una larga tradición de regurgitadores profesionales. El chaval de Bilston, por ejemplo, vomitaba clavos ya en el año 1621. Posteriormente, Catharina Geisslerin se dedicó a regurgitar sapos, lo cual debía ser una profesión de alto riesgo en la Alemania del Siglo XVII. En 1694, Theodorus Döderlein vomitó 21 tritones nada menos, y cuatro ranas que les hacían compañía.

http://www.museumofhoaxes.com/hoax/weblog/comments/3985/

Eso si, a veces a algún aficionado demasiado impulsivo le sale mal el truco y hay que operarle de urgencia, como aquél que se tragó 53 cepillos de dientes en 1984. Pero quizás el regurgitador profesional más elegante de todos los tiempos sea Hadji Ali (The great regurgitator). Alí nació en Egipto, en 1892. En sus actuaciones, tragaba diversos objetos, y devolvía aquellos que la audiencia le solicitaba. Pero su gran final consistía en beber gran cantidad de agua y keroseno. Primero, devolvía el keroseno, lo iba prendiendo, y cuando parecía que todo iba a arder, regurgitaba el agua salvadora. Este acto fue recogido en una película de Laurel y Hardy, “Politiquerías”. Se trata de una curiosa versión en español de “Chickens come home”, de 1931. La escena del regurgitador sólo aparece en esta versión .

http://www.damninteresting.com/hadji-ali-and-the-regurgitators/

En Youtube podemos encontrar la escena de esa extraña película, y contemplar a Alí echándose unos lingotazos de agua de pecera (sin peces, eso si), y poniéndolo luego todo perdido. Se ve que con el esfuerzo le entra hambre, y que mejor que papearse una bandeja de avellanas...sin pelar, claro. Lo malo es que los frutos secos dan sed, como todo el mundo sabe, así que Alí le da de nuevo al agua. Pero esta vez, el agua le sabe a poco, así que lo mezcla con un poco de keroseno, por aquello del saborcillo…

http://www.youtube.com/watch?v=cW_EB0yBS5c

Houdini y otros magos denunciaron algunos de los trucos empleados por los regurgitadores, pero sobre todo, se quejaron de lo poco higiénico que era el tema. Además, los restaurantes próximos a los Music Hall perdían clientes tras las actuaciones de estos curiosos personajes...

miércoles, 19 de octubre de 2011

CONTAGIO

Desde el cartel promocional, la imagen cadavérica de Gwyneth Paltrow, cual Laura Palmer en “Twin Peaks”, te anuncia lo que te vas a encontrar.

De una manera bastante aséptica, sin recurrir a golpes de efecto fáciles, esta película habla de VELOCIDAD y TIEMPO:

· La velocidad de propagación de cualquier enfermedad infecto-contagiosa.

· El tiempo que tardan las autoridades sanitarias en advertir que puede tratarse de una posible pandemia y la velocidad de respuesta ante la misma.

· La rapidez con la que los desaprensivos avispados de turno se dan cuenta de las posibilidades de negocio que brinda cualquier tragedia, sobre todo si es a escala mundial.

· La premura con la que las grandes compañías farmacéuticas ponen a la venta nuevos medicamentos, como posibles curas, sin importar los precios desorbitados que
puedan llegar a alcanzar ni los posibles efectos secundarios que puedan producir.

· La presteza con la que los distintos gobiernos deciden quienes serán inmunizados y quienes no.

· Y por último, pero no menos importante, la demostración empírica de que no hay nada que se propague tan deprisa como el MIEDO.

Solo diré que cuando yo salí del cine no abrí la puerta con la mano sino que la empujé con el codo. ¡Ah! y también me reafirmó en mi intención de vacunarme contra la gripe pese a no estar incluída en lo que se considera personal de riesgo (aunque eso ya lo venía haciendo desde hace 3 años).

La verdad es que se te quitan las ganas de tocar nada y mucho menos a nadie, por eso no sé si es una película para recomendar, sobre todo a gente aprensiva e hipocondríaca.

martes, 18 de octubre de 2011

El ilusionista

Excelente técnica en la película de animación "L'Illusionniste", de Chomet




Jaques Tati (1907-1982) fue un genial director de cine francés (aunque sus orígenes son complejos, de hecho, su apellido paterno es Tatischeff). Comenzó su andadura como aprendiz en un negocio familiar. Curiosamente, fue en un equipo de rugby dónde descubrió su vocación por el espectáculo.

Poco a poco, va entrando en el mundo del Music Hall y en el cine, carrera que se ve interrumpida por la guerra. Fue desmovilizado ante la rápida derrota francesa, y sigue su carrera en el cabaret. Finalmente, colaborando con el director de cine Fred Orain, comienza la parte más importante de su carrera. Su primera película, “Jour de fête”, fue un éxito en 1949. En 1953, “Les vacances de M Hulot” logra un gran éxito mundial. “Mon oncle”, otro gran éxito, data de 1958. Logró el Oscar a la mejor película extranjera. Por desgracia, su siguiente proyecto, “Playtime”, le arruinó completamente. Finalmente, aquejado de graves problemas de salud, murió en 1982. La película que más me impactó en su día es “Mi tío”, una crítica universal de la modernidad acelerada y deshumanizadora. El estilo de Tati se basa en el cine mudo, en el que la expresión corporal y la composición de la escena son más importantes que los diálogos.

Por su parte, Sylvain Comet es un artista francés experto en animación y cómic. Su primera película de animación fue “Bienvenidos a Belleville” (2003). Recientemente ha estrenado su último proyecto, la estupenda “L’illusionniste”. Está basada en un guión de Tati que nunca se llevó al cine. Está ambientada a finales de los 50, cuando los espectáculos tradicionales de music-hall están en decadencia. Los acróbatas, malabaristas y ventrílocuos están pasados de moda. Poco a poco, el cine y los conciertos de rock van vaciando los teatros de variedades. El protagonista, un elegante y triste ilusionista al final de su carrera, se ve obligado a empaquetar sus escasas posesiones en su maleta, su pequeño baúl de ilusionista, y su enorme conejo, para dejar París y probar suerte, primero en Londres, y finalmente en un provinciano y precioso Edimburgo. La historia es tierna, nostálgica, y profundamente triste. Es la decadencia de un arte, pero también el final de una época. Los dibujos de esta película de animación son excelentes, con unos efectos de luz sorprendentes. París, Londres, la naturaleza, Edimburgo, los viajes en tren…todo parece real y mágico al mismo tiempo. Una película de animación con un ritmo tranquilo al que no estamos acostumbrados en este género, en la que los silencios dejan espacio para que el espectador la recree y la adapte a sus propias vivencias. Una historia sencilla y profunda, sobre la soledad y el cambio constante de la vida.

http://es.wikipedia.org/wiki/L'illusionniste


miércoles, 12 de octubre de 2011

La Deuda (John Madden, 2010)


Berlín oriental, finales de 1965 y principios de 1966. Tres jóvenes agentes del Mosad han sido enviados para secuestrar a Dieter Vogel, conocido como el cirujano de Birkenau, con el fin de enviarlo a Israel para ser juzgado por sus crímenes en dicho campo de exterminio, una especie de hipotético doctor Mengele.

Ésta es la trama que sostiene una película estructurada en torno a un gran flashback que desde la época actual nos proyecta al contexto histórico en el que transcurren los hechos. Me parece una película magnífica en todos los aspectos formales, bien realizada, con un uso de la cámara orientado a mantener la tensión y el ambiente opresivo que es casi constante, una música discreta y con predominio de una sutil guitarra eléctrica y percusión que profundizan en el mismo objetivo de mantener un cierto desasosiego en el espectador, fotografía e iluminación excelentes (la película transcurre en interior o en exteriores nocturnos en su práctica totalidad, y precisamente por eso, también es destacable el uso de la sobreexposición y la saturación de colores en los exteriores diurnos), ambientes perfectamente recreados, en especial esas consultas médicas o instituciones sanitarias con mil capas de pintura blanca con goterones sobre cristales traslúcidos, paredes y techos desconchados, mobiliario deteriorado, ambiente soviético en el metro de Berlín, y postcomunista en Kiev...

Las interpretaciones son más que convincentes, en especial las de los dos veteranos, Helen Mirren y Jesper Christensen en el papel del monstruoso cirujano. Verdaderamente hay muy poco que reprochar a la película, y difícilmente uno puede salir decepcionado de verla.

Sólo le pongo un pero, que no es poca cosa: en mi opinión hay demasiada poca historia para tanta y tan impecablemente ejecutada película.